viernes, 28 de octubre de 2011
23. Selección del color.
Al escoger los colores del esquema de un interior será necesario considerar las reacciones emocionales que aquellos producen. Como hemos visto, ya ha sido demostrado como cada pasión y afección de la mente humana tiene su color y que este tiene gran efecto en la expresión de aquellas; aumenta la alegría, calienta el amor, inflama la rabia, profundiza la tristeza, etc. El color, es para una minoría una simple atracción de cualidad estética, pero en la generalidad, o sea en el mayor numero de personas, provoca una respuesta de agrado o desagrado, calma o excitación, frío o calor o una asociación de ideas con la alegría, la tristeza, el fuego u otros sentimientos positivos o negativos.
En la selección interviene, además, una razón de preferencia que tiene gran relación con la personalidad. Los investigadores dividen a los seres humanos en dos grupos; uno que esta supuesto por aquellos que prefieren los colores cálidos y bien saturados, y otro que gusta de los colores fríos y apagados; los del primero son extrovertidos, de carácter abierto, optimistas y tienen reacciones rápidas, y los del segundo son introvertidos, poco adaptables a las sugestiones del mundo exterior, reservados y de carácter melancólico.
Independientemente y al margen de lo psicológico, la selección del color se basa en razones de tipo social, cultural y económico y en otras de iluminación, reflejo, cualidad de los colores y finalidad de cada pieza. La opinión ajena sobre nuestro nivel de vida y el gusto general o del momento, la propia sensibilidad, la educación y cultura y las posibilidades económicas y de costo son factores que asi mismo tienen importancia.
Al escoger un esquema lo primero en considerar es la procedencia de la luz. Las habitaciones que reciben la luz del sur, sin sol, requieren colores cálidos del grupo amarillo-rojo: beige rosado, rosa pastel, limón, etc. Las que tienen luz del norte, con bastante sol, necesitan colores fríos del grupo verde-azul-violeta: gris perla, verde, azul verdoso, azul pastel, etc.
En las habitaciones orientadas al este ( salida del sol ) los colores se hacen mas duros, y por ello son usados los suaves, como grises pastel, perla, azulado, marfil, crema claro, etc. En las orientadas al oeste ( puesta del sol ) los colores se hacen mas cálidos, siendo útiles en este caso unos matices suaves algo fríos, como azul cielo, verde azulado, tilo, etc. Las habitaciones en que se vive mucho tiempo son resueltas con colores tranquilos y sedantes; los estimulantes son usados para aquellas en que se vive poco. Un living, o sala de estar o comedor que sea ocupado muchas horas requiere matices algo ricos y contrastados que sean alegres y animen; en un dormitorio son usados colores suaves y reposados, y en un cuarto de niños, los colores vivos y con buen contraste. Estos principios son genéricos y deben estar supeditados a las reacciones psicológicas de los ocupantes y a motivaciones del gusto. Un interior ha de ser personalizado por la expresión del gusto individual, pues casi todos tenemos una preferencia por determinados colores; por lo general, los jóvenes se inclinan por los colores alegres, mientras que las personas maduras gustan de matices reposados. Los hombres prefieren colores mas fuertes y oscuros que los que agradan a las mujeres.
viernes, 21 de octubre de 2011
22. Color y arquitectura.
Color En La Arquitectura
Los colores juegan su papel en el curso de una vida, cada color tiene su importancia y los colores en su conjunto ayudan para asegurar una vida normal, por ello no nos equivocamos al decir que el estimulo creado por un color especifico responde al organismo entero, según un esquema especifico la visión constante de unos colores que luchan entre si, o la de un esquema de colores discordantes con el sentimiento o gusto, puede producir los efectos deplorables en nuestra constitución orgánica; en fabricas y oficinas se ha comprobado que reduce la eficiencia del operario, burócrata o técnico y aumentan el absentismo, y en los hospitales y en clínicas como actúan agrabando o retardando la curación de las dolencias.
La ambientación de los lugares de trabajo debe responder a normas que van mas allá de lo puramente decorativo, se debe proporcionar un ámbito que de al trabajador una sensación de calma, que facilite su concentración en su tarea y estimule su eficiencia y rendimiento en la misma.
Para conseguir situaciones optimas deben considerarse la calidad de la luz ( natural o artificial ) y la reflexión que esta otorga a las superficies coloreadas evitando asi los efectos de deslumbramiento.
La máxima claridad proviene de pintar los cielorrasos de blanco. Si los pisos y elementos de equipamiento son relativamente oscuros ( reflejan entre el 25% y 40% de la luz ) las partes superiores del ambiente deben tener una capacidad de reflexión del 50% al 60%.
La ausencia de colores contrastantes fatiga la vista al poco tiempo y hay que neutralizar esta posibilidad de cansancio, considerando que no se produzcan contrastes duros en el campo visual del trabajador con lo que disminuyen sus posibilidades de visión.
El verde es un color muy empleado en ambientes industriales combinado con tonos azules. Sugiere tranquilidad, serenidad, da descanso a los ojos de quienes trabajan en interiores.
Un ambiente verde azulado, tiene buenas condiciones de reflactancia, pero aparece un tanto frío ante la luz artificial.
La temperatura del ambiente debe contrastarse para hacer mas confortable psicológicamente el lugar de trabajo, por lo tanto, si la misma es elevada debe optarse por los colores fríos , (verde, azul) y elegirse tonalidades cálidas ( durazno, marfil, crema ) si se trata de temperaturas bajas.
A su vez las dimensiones del lugar pueden aumentar o disminuirse visualmente con el empleo del color. Un color claro y único contribuirá a agrandarlas, mientras que en el caso opuesto, una altura excesiva se atenúa dividiendo los muros en sectores horizontales, pintando el superior con un color oscuro que continúe en el cielorraso.
Para aquellos sectores donde se realicen operaciones delicadas o de gran precisión es conveniente pintar el fondo de estos con un color contrastante al utilizado en forma general.
En lo referido al mobiliario y a los elementos de equipamiento al menos que ocupen grandes superficies, pueden seguir la tonalidad general. Los marcos de las ventanas y puertas si se los pinta con tonalidades mas claras que la de las paredes disminuye el contraste que se establece con la luz que entra desde el exterior.
Un dormitorio requiere colores suaves y de descanso con poco contraste, mientras que un living admite mas contraste , valores ricos y colores alegres .
Para que una habitación sea clara los colores deben ser claros, un matiz inteso podrá ser efectivo en cualidad, pero reduce notablemente la claridad de la pieza, factor que debe ser considerado en primer plano.
En las piezas pequeñas no deben ser utilizados los colores cálidos , por la cualidad saliente de estos , tampoco en las grandes los fríos, porque estos, por su cualidad entrante harán que aquellas parezcan mayores aun.
Cuando los ocupantes de una pieza son temperamentales o nerviosos, deben seleccionarse aquellos esquemas en los que tengan predominio la cualidad fría, y si por lo contrario, son muy sensitivos e introvertidos, serán los colores cálidos y estimulantes .
Los colores puros son siempre insoportables; un azul intenso es deprimente, un amarillo puro agobia y un rojo brillante crea la máxima excitación. Los suaves verdes , rosas, marfiles, cremas, oros, que sean claros y neutros producirán una sensación fresca, darán el toque ,y crearan mas el ambiente propio para la estabilidad emotiva.
El arquitecto conoce como usar cientificamente el color para conformar una habitación mas cálida o fría, mas grande o pequeña, mas alta o baja o mas reposada o inquieta.
El concepto del color ya no se considera como un simple valor estético o decorativo, sino como un medio para obtener los mejores resultados funcionales y de ambiente en un bien acordado ajuste con la luz, con los materiales y con las líneas.
Existe un empleo convencional de los colores, basado en motivaciones psicológicas, significados simbólicos o emocionales, indicativo de determinadas situaciones que pueden darse en ambientes de trabajo. Se utilizan entonces con fines de seguridad y si bien no sustituyen a buenas medidas para prevención de peligros, sirven para identificar riesgos específicos si su uso esta normalizado.
En señalización luminosa el rojo es el color mas fácilmente reconocible, le siguen el verde, el amarillo y el blanco. El púrpura y el azul, son mas difíciles de distinguir, pero en materiales opacos el amarillo es el color mas visible, seguido del naranja.
El azul, en cambio, es algo difuso. Las combinaciones mas apropiadas por su legibilidad son el negro sobre amarillo, rojo sobre blanco, blanco sobre azul, negro sobre blanco. Las combinaciones de rojo y verde y de rojo y azul son deficientes.
A continuacion podremos observar distintas situaciones arquitectonicas relacionadas con el color, dado que cada una presenta sus particularidades. Exteriores arquitectonicos, hogar, industria, oficinas, escuelas, hoteles, supermercados, establecimientos, restaurantes, cafeterias, hospitales y clinicas.
Exteriores Arquitectonicos
El arquitecto se interesa mas por los problemas que le plantea la forma que por los del color, y se resiste a admitir que es este ultimo el que anima y destaca la construcción , el que crea un interés y requiere la respuesta emotiva del espectador.
En los exteriores y fachadas será siempre inconveniente la utilización de colores puros en su mas elevada intensidad, estos cuando son muy saturados, tienen un carácter de ingenuidad primitiva y son ofensivos para la sensibilidad. Los colores deben estar en relación con el ambiente, con la forma, con la región o localización del edificio y también con las cualidades estructurales y la sensación de peso, espacio, y distancia; el color rompe toda impresión de monotonía. Los colores vivos, solo deben ser utilizados en superficies de pequeñas dimensiones y habrán de ser armonizados con los otros colores y tonos del conjunto.
El uso del color en la arquitectura de exterior no puede ser orientado por el deseo de crear una reacción psicológica impresionante . El debe ser ajustado a las cualidades de la forma, a la que de el se quiera obtener, a las cualidades de uso o destino de la edificación y a la atmósfera climática local.
El Color En El Hogar
El color es el factor mas positivo en la decoración de interiores, porque, como ya sabemos, por su simple acción se pueden aclarar habitaciones oscuras, atenuar el efecto deslumbrante de las muy iluminadas, reducir o ampliar espacios, rectificar proporciones, calentar piezas frías, refrescar las cálidas y dar vida a lo apagado y variedad a lo monótono. El color, aliado con la luz, es el mas potente generador de descanso, confort y satisfacción; en la agitada y compleja vida de nuestro tiempo el hogar es el oasis que brinda calma al espíritu, sosiego a los nervios y relajación al cuerpo físico.
Los colores juegan su papel en el curso de una vida, cada color tiene su importancia y los colores en su conjunto ayudan para asegurar una vida normal, por ello no nos equivocamos al decir que el estimulo creado por un color especifico responde al organismo entero, según un esquema especifico la visión constante de unos colores que luchan entre si, o la de un esquema de colores discordantes con el sentimiento o gusto, puede producir los efectos deplorables en nuestra constitución orgánica; en fabricas y oficinas se ha comprobado que reduce la eficiencia del operario, burócrata o técnico y aumentan el absentismo, y en los hospitales y en clínicas como actúan agrabando o retardando la curación de las dolencias.
La ambientación de los lugares de trabajo debe responder a normas que van mas allá de lo puramente decorativo, se debe proporcionar un ámbito que de al trabajador una sensación de calma, que facilite su concentración en su tarea y estimule su eficiencia y rendimiento en la misma.
Para conseguir situaciones optimas deben considerarse la calidad de la luz ( natural o artificial ) y la reflexión que esta otorga a las superficies coloreadas evitando asi los efectos de deslumbramiento.
La máxima claridad proviene de pintar los cielorrasos de blanco. Si los pisos y elementos de equipamiento son relativamente oscuros ( reflejan entre el 25% y 40% de la luz ) las partes superiores del ambiente deben tener una capacidad de reflexión del 50% al 60%.
La ausencia de colores contrastantes fatiga la vista al poco tiempo y hay que neutralizar esta posibilidad de cansancio, considerando que no se produzcan contrastes duros en el campo visual del trabajador con lo que disminuyen sus posibilidades de visión.
El verde es un color muy empleado en ambientes industriales combinado con tonos azules. Sugiere tranquilidad, serenidad, da descanso a los ojos de quienes trabajan en interiores.
Un ambiente verde azulado, tiene buenas condiciones de reflactancia, pero aparece un tanto frío ante la luz artificial.
La temperatura del ambiente debe contrastarse para hacer mas confortable psicológicamente el lugar de trabajo, por lo tanto, si la misma es elevada debe optarse por los colores fríos , (verde, azul) y elegirse tonalidades cálidas ( durazno, marfil, crema ) si se trata de temperaturas bajas.
A su vez las dimensiones del lugar pueden aumentar o disminuirse visualmente con el empleo del color. Un color claro y único contribuirá a agrandarlas, mientras que en el caso opuesto, una altura excesiva se atenúa dividiendo los muros en sectores horizontales, pintando el superior con un color oscuro que continúe en el cielorraso.
Para aquellos sectores donde se realicen operaciones delicadas o de gran precisión es conveniente pintar el fondo de estos con un color contrastante al utilizado en forma general.
En lo referido al mobiliario y a los elementos de equipamiento al menos que ocupen grandes superficies, pueden seguir la tonalidad general. Los marcos de las ventanas y puertas si se los pinta con tonalidades mas claras que la de las paredes disminuye el contraste que se establece con la luz que entra desde el exterior.
Un dormitorio requiere colores suaves y de descanso con poco contraste, mientras que un living admite mas contraste , valores ricos y colores alegres .
Para que una habitación sea clara los colores deben ser claros, un matiz inteso podrá ser efectivo en cualidad, pero reduce notablemente la claridad de la pieza, factor que debe ser considerado en primer plano.
En las piezas pequeñas no deben ser utilizados los colores cálidos , por la cualidad saliente de estos , tampoco en las grandes los fríos, porque estos, por su cualidad entrante harán que aquellas parezcan mayores aun.
Cuando los ocupantes de una pieza son temperamentales o nerviosos, deben seleccionarse aquellos esquemas en los que tengan predominio la cualidad fría, y si por lo contrario, son muy sensitivos e introvertidos, serán los colores cálidos y estimulantes .
Los colores puros son siempre insoportables; un azul intenso es deprimente, un amarillo puro agobia y un rojo brillante crea la máxima excitación. Los suaves verdes , rosas, marfiles, cremas, oros, que sean claros y neutros producirán una sensación fresca, darán el toque ,y crearan mas el ambiente propio para la estabilidad emotiva.
El arquitecto conoce como usar cientificamente el color para conformar una habitación mas cálida o fría, mas grande o pequeña, mas alta o baja o mas reposada o inquieta.
El concepto del color ya no se considera como un simple valor estético o decorativo, sino como un medio para obtener los mejores resultados funcionales y de ambiente en un bien acordado ajuste con la luz, con los materiales y con las líneas.
Existe un empleo convencional de los colores, basado en motivaciones psicológicas, significados simbólicos o emocionales, indicativo de determinadas situaciones que pueden darse en ambientes de trabajo. Se utilizan entonces con fines de seguridad y si bien no sustituyen a buenas medidas para prevención de peligros, sirven para identificar riesgos específicos si su uso esta normalizado.
En señalización luminosa el rojo es el color mas fácilmente reconocible, le siguen el verde, el amarillo y el blanco. El púrpura y el azul, son mas difíciles de distinguir, pero en materiales opacos el amarillo es el color mas visible, seguido del naranja.
El azul, en cambio, es algo difuso. Las combinaciones mas apropiadas por su legibilidad son el negro sobre amarillo, rojo sobre blanco, blanco sobre azul, negro sobre blanco. Las combinaciones de rojo y verde y de rojo y azul son deficientes.
A continuacion podremos observar distintas situaciones arquitectonicas relacionadas con el color, dado que cada una presenta sus particularidades. Exteriores arquitectonicos, hogar, industria, oficinas, escuelas, hoteles, supermercados, establecimientos, restaurantes, cafeterias, hospitales y clinicas.
Exteriores Arquitectonicos
El arquitecto se interesa mas por los problemas que le plantea la forma que por los del color, y se resiste a admitir que es este ultimo el que anima y destaca la construcción , el que crea un interés y requiere la respuesta emotiva del espectador.
En los exteriores y fachadas será siempre inconveniente la utilización de colores puros en su mas elevada intensidad, estos cuando son muy saturados, tienen un carácter de ingenuidad primitiva y son ofensivos para la sensibilidad. Los colores deben estar en relación con el ambiente, con la forma, con la región o localización del edificio y también con las cualidades estructurales y la sensación de peso, espacio, y distancia; el color rompe toda impresión de monotonía. Los colores vivos, solo deben ser utilizados en superficies de pequeñas dimensiones y habrán de ser armonizados con los otros colores y tonos del conjunto.
El uso del color en la arquitectura de exterior no puede ser orientado por el deseo de crear una reacción psicológica impresionante . El debe ser ajustado a las cualidades de la forma, a la que de el se quiera obtener, a las cualidades de uso o destino de la edificación y a la atmósfera climática local.
El Color En El Hogar
El color es el factor mas positivo en la decoración de interiores, porque, como ya sabemos, por su simple acción se pueden aclarar habitaciones oscuras, atenuar el efecto deslumbrante de las muy iluminadas, reducir o ampliar espacios, rectificar proporciones, calentar piezas frías, refrescar las cálidas y dar vida a lo apagado y variedad a lo monótono. El color, aliado con la luz, es el mas potente generador de descanso, confort y satisfacción; en la agitada y compleja vida de nuestro tiempo el hogar es el oasis que brinda calma al espíritu, sosiego a los nervios y relajación al cuerpo físico.
21. Policromía arquitectónica: posturas teoricas de los siglos XIX y XX
El lenguaje arquitectónico tiene en el color a uno de sus principales componentes. No sólo como aporte estético que despierta nuestras fibras emocionales más íntimas sino también cumpliendo otros importantes roles, tales como la transformación de espacios de difícil legibilidad en lugares armónicos y la identificación de áreas determinadas. El presente escrito intenta mostrar la evolución del marco teórico al respecto, en el transcurso de los siglos XIX y XX, considerando que históricamente recién se comenzó a tomar verdaderamente en cuenta el concepto de policromía arquitectónica en el pasado siglo. La obsesión por la historiografía propició la proliferación de estudios y viajes a Grecia, Italia y España, redescubriéndose el uso del color aplicado en templos clásicos, los revestimientos de mármol del gótico veneciano y la policromía de la Alhambra de Granada. El siglo XX tiene en Gaudí al arquitecto precursor del resurgimiento del color, natural para un sitio como Barcelona, comenzando de esta manera una enorme y variada etapa productiva en este campo. En la posguerra, se libra una ferviente batalla a favor del uso del color "como medio de liberación de la arquitectura de la camisa de fuerza del gris sucio" -expresión de Bruno Taut. También los movimientos pictóricos de vanguardia de este período influyen en gran medida en la arquitectura, destacándose el uso de los colores primario, gris y negro del neoplasticismo. En contraposición, el esprit nouveau de Le Corbusier revaloriza el blanco de cal en una especie de couleur type. La Bauhaus, en cambio, mantiene los grises dominantes de las nuevas tecnologías. De esta manera, el mito de lo nuevo, el arte como cambio y novedad, se constituye el punto de partida para un inmenso panorama de continuaciones, revisiones, evoluciones y críticas que se sucederían hasta los setenta. El movimiento moderno sigue su curso en el período 1930-1950, pero con apariciones esporádicas de nuevas propuestas. El brutalismo es una de ellas, constituyendo la expresión viva de los materiales e instalaciones sin ocultamientos, destacándose por el uso inteligente del color la Unidad de Habitación de Marsella de Le Corbusier. Entrando ya en los sesenta, la arquitectura moderna sufre serias críticas en cuanto a la pérdida de su capacidad connotativa, considerándosela demasiado anónima, repetitiva, abstracta y técnica. Para superar esta situación, deberá recurrir a la historia, al símbolo y la metáfora. De esta manera la arquitectura de los setenta y los ochenta, denominada posmoderna, tuvo como protagonista a la fachada, en una suerte de edificio-anuncio transmisor de mensajes. Los colores primarios son sustituídos por las cuatricromías de los comics, entre otros de los recursos expresivos del pop art empleados. Así arribamos a los noventa, década que se caracteriza por la multiplicidad de experiencias, de convivencia de posturas estéticas disímiles que abarcan un amplio espectro, desde la revalorización del purismo moderno pero con connotaciones regionalistas hasta las distorsiones deconstructivistas, cada una con su coherente y particular uso del color.
lunes, 10 de octubre de 2011
20. Arcana simbología de los colores.
Desde el hombre prehistórico que ilustraba sus cavernas representando escenas de caza en matices rojos y ocres, las diversas culturas han mostrado un vivo interés por los colores, a los que han atribuido simbologías más o menos coincidentes.
Los Magos Caldeos
Creadores de la Astrología, los magos caldeos observaban estrictamente los colores que personalmente les correspondían. Asi, en sus ceremonias se revestían según los siguientes planetas:
SOL- Túnica de seda mezclada con hijos áureos, formando verdaderos panes de oro.
LUNA- Similar a la anterior pero sustituyendo los hilos áureos por hilos de plata.
MERCURIO- Tejido amarillo claro, con fondo anaranjado.
MARTE- Tejido escarlata brillante, con matices de carmín.
VENUS- Azul celeste, con matices verdes y reflejos irisados.
JÚPITER- Azul violeta cubierto de puntos plateados.
SATURNO- Verde ceniciento.
URANO- Azul marino.
NEPTUNO- Indigo.
VULCANO- Túnica imitando fuego.
Por lo que respecta a las constelaciones, también se las asociaba con determinados colores que, en sentido positivo o negativo, tenían respectivamente la siguiente simbología:
ARIES Y ESCORPIO- Color rojo. Tolerancia. Intolerancia.
TAURO Y CAPRICORNIO- Color azul. Creatividad. Depresión.
GEMINIS- Color violeta. Armonía. Confusión.
CANCER Y ACUARIO- Color verde. Equilibrio. Inestabilidad.
LEO- Color naranja. Amor. Celos.
VIRGO- Color turquesa. Amistad. Distanciamiento.
LIBRA- Color amarillo. Confianza. Temor.
SAGITARIO- Color verde-amarillo. Alegría. Tristeza.
PISCIS- Color azul marino. Seguridad. Inseguridad.
Por otra parte, según ptolomeo, los aspectos formados por los astros en su recorrido por el Zodiaco podían considerarse como de coloración roja, azul o verde.
Los aspectos rojos (cuadratura y oposición) materializan. Toman y dan energía. Son una fuente de poder pero pueden serlo de conflicto. Corresponden a la cualidad Cardinal.
Los aspectos azules (sextil y trígono) dan seguridad. Muestran aquello a que se es merecedor y que se puede conseguir. Corresponden a la cualidad Fija.
Los aspectos verdes (semisextil y semi-cuadratura) significan habilidad para aprender y motivación para la investigación profunda. Corresponden a la cualidad mutable.
Finalmente, los colores amarillo y naranja se atribuyen a la conjunción y su cualidad depende de los planetas que la forman.
Cromoterapia China
La influencia cromática fue conocida ya en el antiguo Egipto, en el cual los sacerdotes de Thot, dios de la sabiduría, representado con cabeza de ibis, ejercían ya la curación mediante colores, terapia que también se utilizó en otros países.
El célebre misionero occitano Evarist Huc, que en el pasado siglo exploró la China, la Tartaria y el Tíbet, dio cuenta de las curaciones mediante la utilización de diversos colores, como pudo observar en aquellos países.
Según la antigua sabiduría china, la Naturaleza está constituida por cinco tendencias, representadas por otros tantos materiales que, cumpliendo un ciclo siempre renovado, dan lugar a todo lo que existe. Estos cinco elementos son los siguientes:
- El fuego, que engendra la tierra.
- La tierra, que engendra el metal.
- El metal, que engendra el agua.
- El agua, que engendra la madera.
- La madera, que engendra el fuego.
A cada uno de estos elementos se les atribuye un color relacionado con las estaciones, factores ambientales, crecimiento y desarrollo, sabores, orientación cardinal y las siguientes características:
ROJO: Vivaz y activador, es símbolo de fuerza, pasión y destrucción.
AMARILLO: Es el color del intelecto y de progreso económico, fama, triunfo, nobleza y amistad.
BLANCO: Bondad y pureza.
NEGRO: Color negativo. Simboliza miedo, mal.
VERDE: Color relajante Simboliza esperanza, renacimiento, energía, crecimiento, juicio claro y equilibrio.
Partiendo de esta simbología el cromoterapeuta chino decide aplicaciones, pudiendo utilizar tarjetas de colores, microtriángulos, arcillas bioenergéticas, etc.
También según la medicina tradicional china, tienen los colores diversos efectos en la estimulación de los puntos de acupuntura:
El violeta es el color que gobierna todo el sistema nervioso y psicológico, utilizándose fundamentalmente sobre el Tu Mo o Vaso Gobernador.
El color naranja estimula el aumento de energía.
El lila, aplicado sobre los meridianos triplecalentador o del intestino delgado, es depurador y regulador térmico.
El amarillo es el color de la regulación interna, particularmente de la mujer.
El amarillo verdoso, aplicado sobre todos los puntos relacionados con la digestión, favorece el equilibrio energético.
Junto con el anterior, el color rosa, es utilizado preferentemente en la regulación de la piel.
El color rojo tiene efecto vivificante, debiendo ser aplicado sobre Ching del pulmón y Meridiano de intestino grueso.
Filosofia Sanscrita
Si la Acupuntura se basa en la existencia de unos circuitos energéticos, según la filosofía sanscrita, la energía vital forma en distintos centros del cuerpo humano remolinos o vórtices denominados "chakras", palabra que en sánscrito significa "ruedas".
El nombre de cada chakra, su localización, COLOR, función psicológica y emoción característica son los siguientes:
-Shasrara. Coronilla. VIOLETA. Entendimiento. Felicidad.
-Ajna. Frente. INDIGO. Intuición. Ensoñación.
-Vishudha. Garganta. AZUL. Comunicación. Conexión.
-Anahata. Corazón. VERDE. Amor. Compasión.
-Manipura. Plexo solar. AMARILLO. Voluntad. Alegría.
-Swadhisthana. Bajo vientre. NARANJA. Deseo. Llanto.
-Muladhara. Coxis. ROJO. Supervivencia. Serenidad.
Los Druidas
Entre los celtas, antes de la invasión romana, el Druida no fue un sacerdote ni un sacrificador, sino un filósofo y un metafísico digno de los pitagóricos, que supo introducirse en los secretos del Cosmos y se esforzó en comprenderlos.
Cuando llegaban las épocas sagradas, se reunía la terniaría espiritual en el centro apartado del bosque o en la gruta que encantaban Gaea y la fuerza anímica del oso. Allí, el Druida, presidía la reunión recubierto de lino blanco, símbolo de la luz total y de la pureza. Le rodeaban los Ovates, vestidos de lino teñido verde, y los Bardos, vestidos de lino rojo o a veces azul. El verde era uno de los atributos del sabio que buscaba e intentaba aplicar las leyes de la materia y de la vida y que servia de intermediario entre el pueblo, los Sarónidos de los cultos primarios y el maestro metafísico. Era entoncés cuando el Druida, después de haber segado el muérdago con la pequeña hoz de oro, preparaba la célebre poción mágica.
Los cinco colores de la alquimia
Según el psiquiatra suizo contemporáneo Carl G. Jung, los alquimitas estaban principlamente interesados en el desarrollo de la psique y daban a los colores un significado relacionado con las etapas de la vida, cuya evolución la representaban en forma de cruz.
Partiendo del "nigredo" (negro), símbolo de la oscura materia, de la nada, la vida se inicia con el "albedo" (blanco), símbolo de la inocencia; pasaban el "citrinitas" (amarillo), símbolo de la adolescencia y de las ilusiones; luego el "rubedo" (rojo), símbolo de la juventud y de la acción, para alcanzar finalmente el "coeruleus" (azul), símbolo de la madurez y la contemplación.
Las Catedrales
Guillaume de Digulleville, prior cirteciense y poeta francés del siglo XIV, tuvo una visión en la que un ángel le explica: "Hay tres colores principales, verde, rojo y dorado; están juntos en diversos trabajos de seda tornasolada y en las plumas de muchos animales, como el pavo real, se atribuye al Dios Padre; el rojo, al Dios Hijo, porque Él derramó su sangre; y el verde, al Espíritu Santo, color que reverdece y conforta".
Ya desde la época gótica, la iglesia se sintió atraída por los colores más vistosos. Los ventanales de las catedrales constituyeron una verdadera sinfonía de colores que, se subordinaba al afecto general, exactamente lo mismo como hace una orquesta con una sinfonía de sonidos. En muchas de ellas, se representaba a San Juan Evangelista con un bello hábito verde, color que simbolizaba la resurrección, la caridad y la sana alegría.
La influencia de la luz de diversos colores filtrada por las vidrieras e iluminando a los feligreses no puede ser desdeñada.
Los Magos Caldeos
Creadores de la Astrología, los magos caldeos observaban estrictamente los colores que personalmente les correspondían. Asi, en sus ceremonias se revestían según los siguientes planetas:
SOL- Túnica de seda mezclada con hijos áureos, formando verdaderos panes de oro.
LUNA- Similar a la anterior pero sustituyendo los hilos áureos por hilos de plata.
MERCURIO- Tejido amarillo claro, con fondo anaranjado.
MARTE- Tejido escarlata brillante, con matices de carmín.
VENUS- Azul celeste, con matices verdes y reflejos irisados.
JÚPITER- Azul violeta cubierto de puntos plateados.
SATURNO- Verde ceniciento.
URANO- Azul marino.
NEPTUNO- Indigo.
VULCANO- Túnica imitando fuego.
Por lo que respecta a las constelaciones, también se las asociaba con determinados colores que, en sentido positivo o negativo, tenían respectivamente la siguiente simbología:
ARIES Y ESCORPIO- Color rojo. Tolerancia. Intolerancia.
TAURO Y CAPRICORNIO- Color azul. Creatividad. Depresión.
GEMINIS- Color violeta. Armonía. Confusión.
CANCER Y ACUARIO- Color verde. Equilibrio. Inestabilidad.
LEO- Color naranja. Amor. Celos.
VIRGO- Color turquesa. Amistad. Distanciamiento.
LIBRA- Color amarillo. Confianza. Temor.
SAGITARIO- Color verde-amarillo. Alegría. Tristeza.
PISCIS- Color azul marino. Seguridad. Inseguridad.
Por otra parte, según ptolomeo, los aspectos formados por los astros en su recorrido por el Zodiaco podían considerarse como de coloración roja, azul o verde.
Los aspectos rojos (cuadratura y oposición) materializan. Toman y dan energía. Son una fuente de poder pero pueden serlo de conflicto. Corresponden a la cualidad Cardinal.
Los aspectos azules (sextil y trígono) dan seguridad. Muestran aquello a que se es merecedor y que se puede conseguir. Corresponden a la cualidad Fija.
Los aspectos verdes (semisextil y semi-cuadratura) significan habilidad para aprender y motivación para la investigación profunda. Corresponden a la cualidad mutable.
Finalmente, los colores amarillo y naranja se atribuyen a la conjunción y su cualidad depende de los planetas que la forman.
Cromoterapia China
La influencia cromática fue conocida ya en el antiguo Egipto, en el cual los sacerdotes de Thot, dios de la sabiduría, representado con cabeza de ibis, ejercían ya la curación mediante colores, terapia que también se utilizó en otros países.
El célebre misionero occitano Evarist Huc, que en el pasado siglo exploró la China, la Tartaria y el Tíbet, dio cuenta de las curaciones mediante la utilización de diversos colores, como pudo observar en aquellos países.
Según la antigua sabiduría china, la Naturaleza está constituida por cinco tendencias, representadas por otros tantos materiales que, cumpliendo un ciclo siempre renovado, dan lugar a todo lo que existe. Estos cinco elementos son los siguientes:
- El fuego, que engendra la tierra.
- La tierra, que engendra el metal.
- El metal, que engendra el agua.
- El agua, que engendra la madera.
- La madera, que engendra el fuego.
A cada uno de estos elementos se les atribuye un color relacionado con las estaciones, factores ambientales, crecimiento y desarrollo, sabores, orientación cardinal y las siguientes características:
ROJO: Vivaz y activador, es símbolo de fuerza, pasión y destrucción.
AMARILLO: Es el color del intelecto y de progreso económico, fama, triunfo, nobleza y amistad.
BLANCO: Bondad y pureza.
NEGRO: Color negativo. Simboliza miedo, mal.
VERDE: Color relajante Simboliza esperanza, renacimiento, energía, crecimiento, juicio claro y equilibrio.
Partiendo de esta simbología el cromoterapeuta chino decide aplicaciones, pudiendo utilizar tarjetas de colores, microtriángulos, arcillas bioenergéticas, etc.
También según la medicina tradicional china, tienen los colores diversos efectos en la estimulación de los puntos de acupuntura:
El violeta es el color que gobierna todo el sistema nervioso y psicológico, utilizándose fundamentalmente sobre el Tu Mo o Vaso Gobernador.
El color naranja estimula el aumento de energía.
El lila, aplicado sobre los meridianos triplecalentador o del intestino delgado, es depurador y regulador térmico.
El amarillo es el color de la regulación interna, particularmente de la mujer.
El amarillo verdoso, aplicado sobre todos los puntos relacionados con la digestión, favorece el equilibrio energético.
Junto con el anterior, el color rosa, es utilizado preferentemente en la regulación de la piel.
El color rojo tiene efecto vivificante, debiendo ser aplicado sobre Ching del pulmón y Meridiano de intestino grueso.
Filosofia Sanscrita
Si la Acupuntura se basa en la existencia de unos circuitos energéticos, según la filosofía sanscrita, la energía vital forma en distintos centros del cuerpo humano remolinos o vórtices denominados "chakras", palabra que en sánscrito significa "ruedas".
El nombre de cada chakra, su localización, COLOR, función psicológica y emoción característica son los siguientes:
-Shasrara. Coronilla. VIOLETA. Entendimiento. Felicidad.
-Ajna. Frente. INDIGO. Intuición. Ensoñación.
-Vishudha. Garganta. AZUL. Comunicación. Conexión.
-Anahata. Corazón. VERDE. Amor. Compasión.
-Manipura. Plexo solar. AMARILLO. Voluntad. Alegría.
-Swadhisthana. Bajo vientre. NARANJA. Deseo. Llanto.
-Muladhara. Coxis. ROJO. Supervivencia. Serenidad.
Los Druidas
Entre los celtas, antes de la invasión romana, el Druida no fue un sacerdote ni un sacrificador, sino un filósofo y un metafísico digno de los pitagóricos, que supo introducirse en los secretos del Cosmos y se esforzó en comprenderlos.
Cuando llegaban las épocas sagradas, se reunía la terniaría espiritual en el centro apartado del bosque o en la gruta que encantaban Gaea y la fuerza anímica del oso. Allí, el Druida, presidía la reunión recubierto de lino blanco, símbolo de la luz total y de la pureza. Le rodeaban los Ovates, vestidos de lino teñido verde, y los Bardos, vestidos de lino rojo o a veces azul. El verde era uno de los atributos del sabio que buscaba e intentaba aplicar las leyes de la materia y de la vida y que servia de intermediario entre el pueblo, los Sarónidos de los cultos primarios y el maestro metafísico. Era entoncés cuando el Druida, después de haber segado el muérdago con la pequeña hoz de oro, preparaba la célebre poción mágica.
Los cinco colores de la alquimia
Según el psiquiatra suizo contemporáneo Carl G. Jung, los alquimitas estaban principlamente interesados en el desarrollo de la psique y daban a los colores un significado relacionado con las etapas de la vida, cuya evolución la representaban en forma de cruz.
Partiendo del "nigredo" (negro), símbolo de la oscura materia, de la nada, la vida se inicia con el "albedo" (blanco), símbolo de la inocencia; pasaban el "citrinitas" (amarillo), símbolo de la adolescencia y de las ilusiones; luego el "rubedo" (rojo), símbolo de la juventud y de la acción, para alcanzar finalmente el "coeruleus" (azul), símbolo de la madurez y la contemplación.
Las Catedrales
Guillaume de Digulleville, prior cirteciense y poeta francés del siglo XIV, tuvo una visión en la que un ángel le explica: "Hay tres colores principales, verde, rojo y dorado; están juntos en diversos trabajos de seda tornasolada y en las plumas de muchos animales, como el pavo real, se atribuye al Dios Padre; el rojo, al Dios Hijo, porque Él derramó su sangre; y el verde, al Espíritu Santo, color que reverdece y conforta".
Ya desde la época gótica, la iglesia se sintió atraída por los colores más vistosos. Los ventanales de las catedrales constituyeron una verdadera sinfonía de colores que, se subordinaba al afecto general, exactamente lo mismo como hace una orquesta con una sinfonía de sonidos. En muchas de ellas, se representaba a San Juan Evangelista con un bello hábito verde, color que simbolizaba la resurrección, la caridad y la sana alegría.
La influencia de la luz de diversos colores filtrada por las vidrieras e iluminando a los feligreses no puede ser desdeñada.
19. Test de los colores.
Los psicólogos están de acuerdo en que los colores afectan la sensibilidad e influyen en el comportamiento. La preferencia por un color o por otro, o por las diferentes combinaciones de unos y otros, permite hacer un retrato psicológico bastante fiel. Basado en este principio, el siguiente test trata de revelar el carácter, según edad y sexo.
Color Preferido Y Valoracion
Hombres de menos de 30 años:
VIOLETA- Seductor y, a veces, indiferente. Fácil éxito entre las mujeres.
INDIGO- Audaz. Facilidad desconcertante para ganar y gastar dinero.
AZUL- Inventivo. La indolencia impide obtener el éxito bien merecido.
VERDE- Jugador. Espíritu práctico que permite crear rápidamente una buena situación.
AMARILLO- Espíritu brillante pero superficial. Necesidad de una mano que le dirija firmemente.
NARANJA- Artista. Gusto por la decoración. Afeminamiento.
ROJO- Mal dominio de las pasiones. Capacidad de sacrificarse por los amigos.
BLANCO- Brusco e intransigente. Prejuicios. Generosidad.
NEGRO- Nerviosismo pero autodominio. Espíritu de iniciativa.
Hombres de más de 30 años:
VIOLETA- Idealista. Desarmado ante la vida. Habla poco pero escucha bien, calidad bastante rara.
INDIGO- Orgullo. Sangre fría. Buen amigo y temible enemigo.
AZUL- Extravagancia, sobre todo en las artes. Extrema independencia que a veces perjudica.
VERDE- Irritabilidad. Aparente maldad, debida a no saber dominarse.
AMARILLO- Buen conversador que se apropia de las ideas ajenas. Sentido de los negocios.
NARANJA- Autoritarismo y orgullo. Desarrollado sentido de la justicia.
ROJO- Voluntad tenaz. Dedicación plena al hogar o al trabajo.
BLANCO- Galantería. Excelente mayordomía. Viviendo en el presente, permanece atado al pasado.
NEGRO- Egoísta que sabe dominarse. Eterna interrogación por todo.
Mujeres de menos de 30 años:
VIOLETA- Distante pero fiel. Espíritu más formado que las mujeres de esta edad.
INDIGO- Equilibrio pero a veces arranques súbitos. Capacidad mediumnica.
AZUL- Afectuosidad, adicción. Independencia extremada que a menudo perjudica
VERDE- Desorden. Muchas ideas pero sin saber realizarlas adecuadamente.
AMARILLO- Espontaneidad y audacia. Necesidad de prudencia en momentos graves.
NARANJA- Celos. Gusto muy pronunciado por la familia y la infancia.
ROJO- Exuberancia. Extroversión. Afición por la danza y la música rítmica.
BLANCO- Soñadora, sentimental. La timidez impide vivir los sueños.
NEGRO- Orgullo. Necesidad de ser notada. Gran sinceridad de sentimientos.
Mujeres de más de 30 años:
VIOLETA- Avidez por la cultura. Independencia. Preferencia por los hombres mayores.
INDIGO- Inteligencia y facilidad de asimilación. Poco interés por los hombres.
AZUL- Coquetería y algo de misticismo. Preferencia por los intelectuales más que por la gente sentimental.
VERDE- Impulsividad. Entrega profunda, pero desgraciado quien nos engañe.
AMARILLO- Glotonería, sensualidad y alegría. Buenas disposiciones para el teatro.
NARANJA- Originalidad. Gran actividad que conduce a amar a varios hombres a la vez.
ROJO- Despilfarro y pasión. Rechazo de la infidelidad en cualquier dominio.
BLANCO- Espíritu lógico. Examen del pro y el contra antes de emprender cualquier cosa.
NEGRO- Cinismo y diplomacia. Elegancia y distinción
Color Preferido Y Valoracion
Hombres de menos de 30 años:
VIOLETA- Seductor y, a veces, indiferente. Fácil éxito entre las mujeres.
INDIGO- Audaz. Facilidad desconcertante para ganar y gastar dinero.
AZUL- Inventivo. La indolencia impide obtener el éxito bien merecido.
VERDE- Jugador. Espíritu práctico que permite crear rápidamente una buena situación.
AMARILLO- Espíritu brillante pero superficial. Necesidad de una mano que le dirija firmemente.
NARANJA- Artista. Gusto por la decoración. Afeminamiento.
ROJO- Mal dominio de las pasiones. Capacidad de sacrificarse por los amigos.
BLANCO- Brusco e intransigente. Prejuicios. Generosidad.
NEGRO- Nerviosismo pero autodominio. Espíritu de iniciativa.
Hombres de más de 30 años:
VIOLETA- Idealista. Desarmado ante la vida. Habla poco pero escucha bien, calidad bastante rara.
INDIGO- Orgullo. Sangre fría. Buen amigo y temible enemigo.
AZUL- Extravagancia, sobre todo en las artes. Extrema independencia que a veces perjudica.
VERDE- Irritabilidad. Aparente maldad, debida a no saber dominarse.
AMARILLO- Buen conversador que se apropia de las ideas ajenas. Sentido de los negocios.
NARANJA- Autoritarismo y orgullo. Desarrollado sentido de la justicia.
ROJO- Voluntad tenaz. Dedicación plena al hogar o al trabajo.
BLANCO- Galantería. Excelente mayordomía. Viviendo en el presente, permanece atado al pasado.
NEGRO- Egoísta que sabe dominarse. Eterna interrogación por todo.
Mujeres de menos de 30 años:
VIOLETA- Distante pero fiel. Espíritu más formado que las mujeres de esta edad.
INDIGO- Equilibrio pero a veces arranques súbitos. Capacidad mediumnica.
AZUL- Afectuosidad, adicción. Independencia extremada que a menudo perjudica
VERDE- Desorden. Muchas ideas pero sin saber realizarlas adecuadamente.
AMARILLO- Espontaneidad y audacia. Necesidad de prudencia en momentos graves.
NARANJA- Celos. Gusto muy pronunciado por la familia y la infancia.
ROJO- Exuberancia. Extroversión. Afición por la danza y la música rítmica.
BLANCO- Soñadora, sentimental. La timidez impide vivir los sueños.
NEGRO- Orgullo. Necesidad de ser notada. Gran sinceridad de sentimientos.
Mujeres de más de 30 años:
VIOLETA- Avidez por la cultura. Independencia. Preferencia por los hombres mayores.
INDIGO- Inteligencia y facilidad de asimilación. Poco interés por los hombres.
AZUL- Coquetería y algo de misticismo. Preferencia por los intelectuales más que por la gente sentimental.
VERDE- Impulsividad. Entrega profunda, pero desgraciado quien nos engañe.
AMARILLO- Glotonería, sensualidad y alegría. Buenas disposiciones para el teatro.
NARANJA- Originalidad. Gran actividad que conduce a amar a varios hombres a la vez.
ROJO- Despilfarro y pasión. Rechazo de la infidelidad en cualquier dominio.
BLANCO- Espíritu lógico. Examen del pro y el contra antes de emprender cualquier cosa.
NEGRO- Cinismo y diplomacia. Elegancia y distinción
18. Colores y personalidad.
Las investigaciones sobre la física, la bioquímica y la psicología de los colores han revelado fenómenos muy interesantes. Por lo pronto, la opinión de que los colores son un lujo de la Naturaleza, que se permite estos adornos para agradar la vista, no puede sostenerse. En primer lugar, porque el órgano de la visión no es el único sistema que percibe variaciones luminosas cromáticas.
Para demostrarlo, en la Universidad de Viena se verificaron diversos experimentos exponiendo a muchas personas, con los ojos vendados o ciegas, a la acción de lucex de diversa longitud de onda, que vale tanto como decir de diversos colores. Todos reaccionaron los mismo. La luz blanca no provocó ninguna respuesta. En cambio, las otras sí. Sin que ninguna pudiera verlas, la amarilla les hizo mover inconscientemente los brazos; la roja los atrajo, y la azul los repelió. De esto se deduce que las sensaciones cromáticas no solo entran en el organismo humano por la doble ventana de los ojos. Debe existir otro aparato receptor situado en la piel, en cierto modo semejante al de algunos seres inferiores.
Desde hace mucho tiempo, se sabe que los ciegos detectan las vibraciones de la luz mejor que quienes disfrutan de buena vista, lo que hace suponer que tales vibraciones actúan no solo sobre la sensibilidad, el ritmo respiratoria y la presión sanguínea, como ya es sabido, sino en muchas más facetas de las que generalmente imaginamos. Modernamente, asi lo ha confirmado la Psicología experimental, que atribuye a los diversos colores el siguiente simbolismo:
BLANCO: Síntesis de todos los colores, en sentido positivo significa perfección, pureza, verdad, inocencia, gloria, integridad, firmeza, obediencia, elocuencia, iniciación, perdón. En sentido negativo puede representar frialdad, poca vitalidad, vacío, ausencia.
El algunos países orientales el blanco es color de luto. En la naturaleza es el color de la nieve, de los lirios, de los pulcros cisnes. Es el color preferido por los decoradores porque da luminosidad y favorece la integración de cosas muy diversas.
VIOLETA: Abarca los matices conocidos como añil, índigo, violeta, lila y morado. Significa humildad, retiro, recogimiento, religiosidad, tolerancia, intuición, sabiduría, temperancia. Pero también nostalgia, melancolía, conformismo, soledad extrema. Color propio de los arrepentidos, penitentes, deprimidos, asi como de personas de débil vitalidad, frioleras, viejas antes de tiempo.
En el extremo de esta gama se halla el ultravioleta, cuyo significado es el misticismo y desenvolvimiento de facultades parapsíquicas.
ESCARLATA: Abarca los matices conocidos como carmín, carmesí, escarlata y púrpura. Significa grandeza, dignidad, sabiduría. Pero también indignación, dogmatismo, egoísmo.
ROJO: El más cálido de los colores, estimula y dinamiza. Significa fortaleza, amor, sacrificio, audacia, optimismo, victoria. Pero también sangre, fuego, agresividad, pasiones violentas.
NARANJA: El más generoso de los colores y punto de equilibrio entre la libido y el espíritu. Significa confianza en sí mismo, vigor, estímulo vital. Pero también puede significar tentación lujuriosa, orgullo, ambición.
AMARILLO: Color del sol y del oro, significa luz, inteligencia, constancia, nobleza. Pero también envidia, avaricia, hipocresía.
VERDE: Color de la Naturaleza en primavera. Significa esperanza, fe, respeto, servicio, amistad. Pero también angustia y ansiedad. Al veneno se le acostumbra a representar de color verde.
AZUL: El más frío e inmaterial de los colores. Color del infinito, del cielo y del mar, significa fidelidad, justicia, verdad, caridad. Pero también miedo, desvarío.
En Siria, el azul celeste es el color del luto, significando el cielo que se desea para las almas de los difuntos.
GRIS: Color del plomo, del tiempo lluvioso, de las rocas.
Como el beige y el marrón, es un color neutro que evoca un poder suave y sutil, el recuerdo de la infancia. Su significado es mucho más favorable cuando aparece limpio y claro que cuando es sucio y oscuro. Significa sensatez, experiencia, sentido común, justa medida entre mentalidad y emotividad, entre actividad y pasividad. Pero puede significar depresión, indiferencia, astucia y engaño. Las hojas secas al marchitarse adquieren el color beige.
NEGRO: Negación de todos los colores, simboliza la noche, la nada, el abismo, las tinieblas. Significa rigor, prudencia, honestidad, seriedad, elegancia. Pero también tristeza, luto, inconsciencia, odio.
Realce De La Personalidad
Los colores han acompañado siempre al ser humano, desde muchos milenios, en sus diferentes épocas y culturas. Ya en las tribus más primitivas, tatuajes y maquillajes de diversos colores han constituido una constante, si bien usados principalmente por los líderes para distinguirse del resto del pueblo. Los pigmentos que utilizaban eran extraídos de algunas plantas o de la tierra, como las sales de cobre y manganeso.
Época de esplendor en el uso de colores fue la de los faraones, en Egipto, donde empezaron a usarse los colores azul de lapiz lázuli, verde malaquita y rojo púrpura, este último extraídos de unos moluscos del Mediterráneo.
En la corte de Francia, en la época de los "Luises", los nobles, además de vestir diferente para distinguirse de la gente común, iban maquillados con la tez blanca, con polvos de arroz, párpados azules, labios rojos y un lunar tafetán, que según colocación significaba una cosa u otra.
Con la misma finalidad de realzar su personalidad, ya sea por el poder personal o por la fuerza del grupo, aun hoy se utilizan los uniformes de diversos colores y se procura distinguirse o elevar la altura de los gorros, aparatosos sombreros, etc. Por esto, socarronamente, la gente del pueblo advierte: Desconfiad de los que visten diferente de nosotros".
El Color De Los Vestidos
Se dice que "el hábito no hace al monje"... pero lo ayuda. Para numerosas comunidades religiosas, el color de los uniformes es simbólico: el blanco, por la pureza; el negro, por la austeridad; el carmín, por la dignidad.
La Psicología de los colores prescribe vestimentas teñidas con materiales naturales y con colores que jueguen su papel para el bienestar físico y moral.
Deberían evitarse las contradicciones. Asi, los colores vivos y cálidos (rojo, anaranjado y amarillo), en lugar de utilizarlos en verano, como es moda, deberían ser preferidos en invierno, por su acción antifatiga, estimulante y tónica. Del mismo modo los colores, muy llamativos, que suelen llevar las personas extrovertidas, deberían ser llevados por las introvertidas y algo melancólicas, a fin de que levantaran su temperamento.
En síntesis, los colores de las prendas de vestir podrían elegirse, en cada caso particular, según los siguientes efectos:
- Rojo. Ejerce un efecto tonificante, estimula las células cerebrales, acelera la circulación y excita el apetito y la combatividad. Por ello, solo debería llevarse en cortos periodos de competiciones deportivas o de grandes esfuerzos.
- Rosado. Crea clima festivo.
- Anaranjado. Para sentirse bien, optimista y aumentar el tono sexual.
- Amarillo. Estimula la energía, predispone al humor jovial, procura sensación de bienestar. Fortificando nervios y cerebro, es aconsejable en caso de pruebas intelectuales y afectivas. Algunos amarillos pálidos carecen de efecto, pero basta realzar un poco su tono para obtener una atmósfera cálida que evoca el oro y el sol.
- Verde. Color de la Naturaleza, es calmante de los nervios, tranquilizador.
- Gris. Color neutro que debilita las reacciones psicológicas. Para llevar durante periodos de grandes trastornos emocionales. No debe usarse en periodos demasiado largos.
- Azul. Produce un sentimiento de serenidad y tranquilidad.
- Violeta. Concilia los dos extremos del espectro (azul y rojo). Para hallar la calma y abrirse a los demás. Pero presenta un lado enigmático. Llevar permanentemente este color engendra fatiga, estreñimiento e indigestión crónica.
- Blanco. Hace a quien lo usa transparente a los ojos de los demás.
Todo color situado al lado de otro, ya contraste o se armonice con él, se ve transformado de manera increíble. Ciertos verdes pueden acentuar el enrojecimiento de la tez (porque el verde tiende a resaltar parcialmente su complementario, el rojo) o, por el contrario, subrayar la palidez. Si bien el rosa es generalmente considerado como un color que sienta bien, un rosa de color carne acentuará el color terroso del rostro. Algunos rojos vivos, en cambio, van sorprendentemente bien a estos géneros de piel. Y una mujer de tez brillante cuyos cabellos contrastan intensamente con el color de la piel, puede llevar un conjunto verde esmeralda o rojo bermellón.
El negro, negación de todos los colores, y el blanco, combinación de todos ellos, forman una categoría aparte que puede ir bien en toda ocasión. Sin embargo, cuando por la edad los cabellos se vuelven grises, hay que tener en cuenta que el negro hace palidecer el rostro.
Para demostrarlo, en la Universidad de Viena se verificaron diversos experimentos exponiendo a muchas personas, con los ojos vendados o ciegas, a la acción de lucex de diversa longitud de onda, que vale tanto como decir de diversos colores. Todos reaccionaron los mismo. La luz blanca no provocó ninguna respuesta. En cambio, las otras sí. Sin que ninguna pudiera verlas, la amarilla les hizo mover inconscientemente los brazos; la roja los atrajo, y la azul los repelió. De esto se deduce que las sensaciones cromáticas no solo entran en el organismo humano por la doble ventana de los ojos. Debe existir otro aparato receptor situado en la piel, en cierto modo semejante al de algunos seres inferiores.
Desde hace mucho tiempo, se sabe que los ciegos detectan las vibraciones de la luz mejor que quienes disfrutan de buena vista, lo que hace suponer que tales vibraciones actúan no solo sobre la sensibilidad, el ritmo respiratoria y la presión sanguínea, como ya es sabido, sino en muchas más facetas de las que generalmente imaginamos. Modernamente, asi lo ha confirmado la Psicología experimental, que atribuye a los diversos colores el siguiente simbolismo:
BLANCO: Síntesis de todos los colores, en sentido positivo significa perfección, pureza, verdad, inocencia, gloria, integridad, firmeza, obediencia, elocuencia, iniciación, perdón. En sentido negativo puede representar frialdad, poca vitalidad, vacío, ausencia.
El algunos países orientales el blanco es color de luto. En la naturaleza es el color de la nieve, de los lirios, de los pulcros cisnes. Es el color preferido por los decoradores porque da luminosidad y favorece la integración de cosas muy diversas.
VIOLETA: Abarca los matices conocidos como añil, índigo, violeta, lila y morado. Significa humildad, retiro, recogimiento, religiosidad, tolerancia, intuición, sabiduría, temperancia. Pero también nostalgia, melancolía, conformismo, soledad extrema. Color propio de los arrepentidos, penitentes, deprimidos, asi como de personas de débil vitalidad, frioleras, viejas antes de tiempo.
En el extremo de esta gama se halla el ultravioleta, cuyo significado es el misticismo y desenvolvimiento de facultades parapsíquicas.
ESCARLATA: Abarca los matices conocidos como carmín, carmesí, escarlata y púrpura. Significa grandeza, dignidad, sabiduría. Pero también indignación, dogmatismo, egoísmo.
ROJO: El más cálido de los colores, estimula y dinamiza. Significa fortaleza, amor, sacrificio, audacia, optimismo, victoria. Pero también sangre, fuego, agresividad, pasiones violentas.
NARANJA: El más generoso de los colores y punto de equilibrio entre la libido y el espíritu. Significa confianza en sí mismo, vigor, estímulo vital. Pero también puede significar tentación lujuriosa, orgullo, ambición.
AMARILLO: Color del sol y del oro, significa luz, inteligencia, constancia, nobleza. Pero también envidia, avaricia, hipocresía.
VERDE: Color de la Naturaleza en primavera. Significa esperanza, fe, respeto, servicio, amistad. Pero también angustia y ansiedad. Al veneno se le acostumbra a representar de color verde.
AZUL: El más frío e inmaterial de los colores. Color del infinito, del cielo y del mar, significa fidelidad, justicia, verdad, caridad. Pero también miedo, desvarío.
En Siria, el azul celeste es el color del luto, significando el cielo que se desea para las almas de los difuntos.
GRIS: Color del plomo, del tiempo lluvioso, de las rocas.
Como el beige y el marrón, es un color neutro que evoca un poder suave y sutil, el recuerdo de la infancia. Su significado es mucho más favorable cuando aparece limpio y claro que cuando es sucio y oscuro. Significa sensatez, experiencia, sentido común, justa medida entre mentalidad y emotividad, entre actividad y pasividad. Pero puede significar depresión, indiferencia, astucia y engaño. Las hojas secas al marchitarse adquieren el color beige.
NEGRO: Negación de todos los colores, simboliza la noche, la nada, el abismo, las tinieblas. Significa rigor, prudencia, honestidad, seriedad, elegancia. Pero también tristeza, luto, inconsciencia, odio.
Realce De La Personalidad
Los colores han acompañado siempre al ser humano, desde muchos milenios, en sus diferentes épocas y culturas. Ya en las tribus más primitivas, tatuajes y maquillajes de diversos colores han constituido una constante, si bien usados principalmente por los líderes para distinguirse del resto del pueblo. Los pigmentos que utilizaban eran extraídos de algunas plantas o de la tierra, como las sales de cobre y manganeso.
Época de esplendor en el uso de colores fue la de los faraones, en Egipto, donde empezaron a usarse los colores azul de lapiz lázuli, verde malaquita y rojo púrpura, este último extraídos de unos moluscos del Mediterráneo.
En la corte de Francia, en la época de los "Luises", los nobles, además de vestir diferente para distinguirse de la gente común, iban maquillados con la tez blanca, con polvos de arroz, párpados azules, labios rojos y un lunar tafetán, que según colocación significaba una cosa u otra.
Con la misma finalidad de realzar su personalidad, ya sea por el poder personal o por la fuerza del grupo, aun hoy se utilizan los uniformes de diversos colores y se procura distinguirse o elevar la altura de los gorros, aparatosos sombreros, etc. Por esto, socarronamente, la gente del pueblo advierte: Desconfiad de los que visten diferente de nosotros".
El Color De Los Vestidos
Se dice que "el hábito no hace al monje"... pero lo ayuda. Para numerosas comunidades religiosas, el color de los uniformes es simbólico: el blanco, por la pureza; el negro, por la austeridad; el carmín, por la dignidad.
La Psicología de los colores prescribe vestimentas teñidas con materiales naturales y con colores que jueguen su papel para el bienestar físico y moral.
Deberían evitarse las contradicciones. Asi, los colores vivos y cálidos (rojo, anaranjado y amarillo), en lugar de utilizarlos en verano, como es moda, deberían ser preferidos en invierno, por su acción antifatiga, estimulante y tónica. Del mismo modo los colores, muy llamativos, que suelen llevar las personas extrovertidas, deberían ser llevados por las introvertidas y algo melancólicas, a fin de que levantaran su temperamento.
En síntesis, los colores de las prendas de vestir podrían elegirse, en cada caso particular, según los siguientes efectos:
- Rojo. Ejerce un efecto tonificante, estimula las células cerebrales, acelera la circulación y excita el apetito y la combatividad. Por ello, solo debería llevarse en cortos periodos de competiciones deportivas o de grandes esfuerzos.
- Rosado. Crea clima festivo.
- Anaranjado. Para sentirse bien, optimista y aumentar el tono sexual.
- Amarillo. Estimula la energía, predispone al humor jovial, procura sensación de bienestar. Fortificando nervios y cerebro, es aconsejable en caso de pruebas intelectuales y afectivas. Algunos amarillos pálidos carecen de efecto, pero basta realzar un poco su tono para obtener una atmósfera cálida que evoca el oro y el sol.
- Verde. Color de la Naturaleza, es calmante de los nervios, tranquilizador.
- Gris. Color neutro que debilita las reacciones psicológicas. Para llevar durante periodos de grandes trastornos emocionales. No debe usarse en periodos demasiado largos.
- Azul. Produce un sentimiento de serenidad y tranquilidad.
- Violeta. Concilia los dos extremos del espectro (azul y rojo). Para hallar la calma y abrirse a los demás. Pero presenta un lado enigmático. Llevar permanentemente este color engendra fatiga, estreñimiento e indigestión crónica.
- Blanco. Hace a quien lo usa transparente a los ojos de los demás.
Todo color situado al lado de otro, ya contraste o se armonice con él, se ve transformado de manera increíble. Ciertos verdes pueden acentuar el enrojecimiento de la tez (porque el verde tiende a resaltar parcialmente su complementario, el rojo) o, por el contrario, subrayar la palidez. Si bien el rosa es generalmente considerado como un color que sienta bien, un rosa de color carne acentuará el color terroso del rostro. Algunos rojos vivos, en cambio, van sorprendentemente bien a estos géneros de piel. Y una mujer de tez brillante cuyos cabellos contrastan intensamente con el color de la piel, puede llevar un conjunto verde esmeralda o rojo bermellón.
El negro, negación de todos los colores, y el blanco, combinación de todos ellos, forman una categoría aparte que puede ir bien en toda ocasión. Sin embargo, cuando por la edad los cabellos se vuelven grises, hay que tener en cuenta que el negro hace palidecer el rostro.
17. Cromoterapia y elementos.
Entre los elementos que utiliza el cromoterapeuta tiene un lugar preponderante el agua solarizada. Ésta se obtiene muy fácilmente: basta exponer agua pura durante unas cuatro horas en una botella de vidrio del color deseado o, si no se dispone de ella, de una botella de vidrio incoloro teñida o envuelta en papel celofán con dicho color. Una vez cargada de vibraciones, esta agua se ha transformado en una "poción mágica" que hay que tomar con moderación.
Este mismo método se utiliza para preparar los aceites destinados a dar masajes.
Los Alimentos
La buena higiene de la vida pasa necesariamente por la alimentación. En la preparación de los alimentos también los colores tienen su importancia. Precursores de este dominio, los médicos tradicionales chinos escogen los alimentos en función de sus diversos colores. Asi, a fin de activar los distintos órganos, relacionan el corazón, el hígado, el bazo, los riñones y los pulmones respectivamente, con el rojo, el azul o el verde, el amarillo, el negro y el blanco.
Asi, alimentos como el tomate o el pimiento rojo sirven para fortificar las funciones del corazón, a condición de que hayan sido preparados con arte y amor. Sin embargo, al preparar el menú, hay que tener en cuenta la constitución y el temperamento del cliente, tanto como el sabor del menú preparado.
Por otra parte, hay que ir con cuidado con el color de la luz artificial. Una iluminación fluorescente tirando a azul podría transformar en desagradable una excelente comida. Un investigador sueco llevó a cabo un experimento destinado a probar este extremo. Convidó a unas veinte personas distinguidas por su carácter afable. La comida transcurría en un ambiente agradable y con buen apetito. De repente, siguiendo las órdenes del anfitrión, un ayudante pulso un conmutador y la iluminación normal de la sala fue reemplazada por una luz filtrada que alteraba notablemente el color ambiental. Aquél rogó a los convidados que no tuvieran en cuenta el incidente técnico y siguieran haciendo honor a la comida como si nada hubiera pasado. Pero a pesar de sus amables palabras los asistentes no tardaron en sentirse a disgusto. Los alimentos aparecían ahora de color negro y gris, como si los hubieran regado con tinta. Los espárragos parecían morados y los guisantes azules. Algunos no se atrevían a hincar el diente en vituallas de aspecto venenoso. La conversación languideció. De pronto, una joven exclamó histéricamente que se encontraba mal, sospechando que era debido al vino, cuyo sabor ya le había parecido sospechoso. Juzgando que el experimento había durado lo suficiente, el investigador le puso fin haciendo que se restableciera la iluminación normal. Los manjares recuperaron sus colores habituales. El anfitrión explicó los motivos científicos del experimento e instantáneamente los convidados recuperaron el buen humor y el apetito.
Que la presentación y particularmente el color de los alimentos tienen su importancia, no ofrece la menor duda. Instintivamente, el ama de casa, al preparar entremeses, los dispone de tal manera que el rojo de los rabanillos se acompañe del amarillo pálido de la mantequilla, mientras que en verde del perejil y el amarillo de la yema de huevo pongan en relieve el color de los tomates.
La secreción de saliva y del jugo gástrico se desencadena a menudo desde que los ojos registran la armonía o el contraste de los colores. Se ha comprobado que los platos policromos tienen gran éxito y provocan inmediato apetito. Como si se dispusiera de una paleta, el cocinero o el ama de casa pueden echar mano de colores que van desde el rojo de los pimientos, la remolacha, los rábanos, al verde de los otros pimientos, las lechugas y los pepinos, pasando por el amarillo de los limones, la yema de huevo o las mayonesas, y el blanco del arroz o de la raíz del apio.
La armonía de los colores también es de suma importancia en la mesa.
Este mismo método se utiliza para preparar los aceites destinados a dar masajes.
Los Alimentos
La buena higiene de la vida pasa necesariamente por la alimentación. En la preparación de los alimentos también los colores tienen su importancia. Precursores de este dominio, los médicos tradicionales chinos escogen los alimentos en función de sus diversos colores. Asi, a fin de activar los distintos órganos, relacionan el corazón, el hígado, el bazo, los riñones y los pulmones respectivamente, con el rojo, el azul o el verde, el amarillo, el negro y el blanco.
Asi, alimentos como el tomate o el pimiento rojo sirven para fortificar las funciones del corazón, a condición de que hayan sido preparados con arte y amor. Sin embargo, al preparar el menú, hay que tener en cuenta la constitución y el temperamento del cliente, tanto como el sabor del menú preparado.
Por otra parte, hay que ir con cuidado con el color de la luz artificial. Una iluminación fluorescente tirando a azul podría transformar en desagradable una excelente comida. Un investigador sueco llevó a cabo un experimento destinado a probar este extremo. Convidó a unas veinte personas distinguidas por su carácter afable. La comida transcurría en un ambiente agradable y con buen apetito. De repente, siguiendo las órdenes del anfitrión, un ayudante pulso un conmutador y la iluminación normal de la sala fue reemplazada por una luz filtrada que alteraba notablemente el color ambiental. Aquél rogó a los convidados que no tuvieran en cuenta el incidente técnico y siguieran haciendo honor a la comida como si nada hubiera pasado. Pero a pesar de sus amables palabras los asistentes no tardaron en sentirse a disgusto. Los alimentos aparecían ahora de color negro y gris, como si los hubieran regado con tinta. Los espárragos parecían morados y los guisantes azules. Algunos no se atrevían a hincar el diente en vituallas de aspecto venenoso. La conversación languideció. De pronto, una joven exclamó histéricamente que se encontraba mal, sospechando que era debido al vino, cuyo sabor ya le había parecido sospechoso. Juzgando que el experimento había durado lo suficiente, el investigador le puso fin haciendo que se restableciera la iluminación normal. Los manjares recuperaron sus colores habituales. El anfitrión explicó los motivos científicos del experimento e instantáneamente los convidados recuperaron el buen humor y el apetito.
Que la presentación y particularmente el color de los alimentos tienen su importancia, no ofrece la menor duda. Instintivamente, el ama de casa, al preparar entremeses, los dispone de tal manera que el rojo de los rabanillos se acompañe del amarillo pálido de la mantequilla, mientras que en verde del perejil y el amarillo de la yema de huevo pongan en relieve el color de los tomates.
La secreción de saliva y del jugo gástrico se desencadena a menudo desde que los ojos registran la armonía o el contraste de los colores. Se ha comprobado que los platos policromos tienen gran éxito y provocan inmediato apetito. Como si se dispusiera de una paleta, el cocinero o el ama de casa pueden echar mano de colores que van desde el rojo de los pimientos, la remolacha, los rábanos, al verde de los otros pimientos, las lechugas y los pepinos, pasando por el amarillo de los limones, la yema de huevo o las mayonesas, y el blanco del arroz o de la raíz del apio.
La armonía de los colores también es de suma importancia en la mesa.
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